La dermoabrasión: ¿qué es y en qué consiste?

05 Noviembre 2018 - Publicado en Blog Cirugía Estética

pexels photo 609549La dermoabrasión es un tratamiento quirúrgico que permite mejorar el aspecto de las irregularidades de la piel, otorgándoles una apariencia más suave. Puede realizarse en áreas pequeñas o en la cara completa y consiste en la utilización de un rodillo con partículas de diamante que a su paso por la piel permite eliminar sus capas más superficiales hasta llegar a un nivel adecuado y seguro para el paciente a fin de:

Mejorar el aspecto de las cicatrices ocasionadas por accidentes o cirugías al que el paciente se haya sometido previamente.

Corregir las cicatrices profundas secuela del acné.

Suavizar las arrugas finas de la zona de alrededor de la boca, el llamado código de barras.

Eliminar las lesiones precancerosas (queratosis).

Este procedimiento puede llevarse a cabo solo o en combinación con otro tipo de intervenciones tales como el lifting facial, revisión de cicatrices.

Operación
Pueden someterse a la dermoabrasión tanto hombres como mujeres independientemente de su edad para los cuales se tendrán en cuenta aspectos tales como su tipo de piel, color e historia médica.

No es recomendable esta intervención en aquellas pieles que han sido radiadas con radioterapia, quemadas, sometidas a peeling o que se encuentran en la fase más activa del acné debido a que existe un riesgo de infección.

La intervención se llevará a cabo en el hospital y, en un principio, no requiere de ingreso. El tipo de anestesia será local con sedación, aunque en algunos casos, se utilizará la anestesia general. La duración del procedimiento oscila entre la hora y la hora y media aunque se puede requerir más tiempo para el caso de las cicatrices más profundas.

Post operatorio
Una vez finalizada la intervención se coloca un apósito el cual se debe mantener durante cuatro a días. La inflamación (rojez e hinchazón) que se presenta una vez realizada la dermoabrasión irá desapareciendo con el paso de los días y las molestias asociadas a la misma serán tratadas con medicación. Aquellos pacientes que presenten reacciones alérgicas o propensos al desarrollo de ampollas, pueden presentar un enrojecimiento mayor. También es común que la zona intervenida esté más sensible.

En el que caso de que aparezca costra, ésta se irá desprendiendo progresivamente con la consiguiente aparición de piel con un aspecto más rosado. Algunos pacientes pueden experimentar cierto picor conforme la piel nueva crece, sensación que se puede aliviar con el uso de pomadas que ayudarán a protegerla. En caso de que no apareciese costra, aunque la herida sea menos molesta, hay que protegerla para evitar la contaminación.

Es necesario remarcar la importancia en el seguimiento de las indicaciones del profesional sanitario para conseguir la mejor cicatrización posible. Al principio, se deben abandonar las actividades que puedan provocar daño a la piel, así como evitar el contacto con el viento y el sol (proteger la piel entre seis meses y un año más tarde de la intervención).

Para volver a practicar deportes activos se debe esperar al menos cuatro o seis semanas una vez realizada la intervención, así como un mes para acudir a piscinas debido al posible exceso de cloro. En el caso de los pacientes masculinos, se les aconseja el uso de maquina eléctrica para el afeitado y evitar el uso de cuchillas. Finalmente, la actividad laboral se puede retomar en dos o tres semanas.

A grandes rasgos, la piel tardará unos meses en recuperarse por lo que los resultados definitivos serán visibles pasado un tiempo después de la intervención. El color rosado tarda unos tres meses en aminorar, pero es posible utilizar maquillaje no alergénico para homogeneizar el tono de la piel en el rostro. Si el paciente tiene la piel muy oscura, se puede dar el caso de cierta pérdida de color y aquellos que tienen pecas, éstas pueden desaparecer con el procedimiento.

En el caso de que se dé alguna complicación, no muy común en este tipo de intervención, éstas pueden consistir en el cambio de pigmentación de la piel o el desarrollo de queloides o cicatrices hipertróficas, las cuales pueden ser tratadas.

Si está pensando en someterse a esta intervención recuerde acudir siempre a un especialista en Cirugía Plástica, Reparadora y Estética quién le indicará qué tipo de procedimiento, así como resultados pueden ser posibles en su caso.

Este post ha sido elaborado con la colaboración de la Dra. Ainhoa Placer, especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora y vocal de Comunicación y Redes Sociales de la SECPRE.

 

INFORMACIÓN DE CONTACTO

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